Monday, August 14, 2006

Flaquezas y Fortalezas de Castañeda y Benedicto

Castañeda VS Benedicto: Primer round


En el partidor hacia los comicios ediles encontramos ya a Luis Castañeda Lossio. Benedicto Jiménez Baca, Humberto Lay Sun y Gino Costa santolalla. En este artículo Sobre estos personajes, ubicamos como vulnerabilidades y debilidades, así como fortalezas y debilidades. En el caso de:



1. LUIS CASTAÑEDA LOSSIO

a. Vulnerabilidades y Debilidades



1) La ausencia de damas en su entorno, que permitan resaltar el género, a lo que suma la mala imagen entre las damas de Marco Parra. El tercero de Castañeda, Walter Menchola, también es hombre. Por tanto ¿dónde están las mujeres?
2) Los distritos. La alianza que conforma Solidaridad Nacional, registra un retraso para promocionar representantes de su agrupación en las zonas de mayor densidad poblacional, lo que abre espacios para ser aprovechados por el APRA y otras fuerzas.
3) La pobre atención a la elección de candidatos hacia los gobiernos regionales, particularmente en Lima.
4) La nula articulación de programas articulados entre Castañeda y el gobierno central o regional.
5) La crisis y desarticulación parcial de la alianza Unidad Nacional.
6) La falta de definición del PPC para participar activamente en la candidatura de Castañeda.
7) Las divergencias entre Lourdes Flores y Antero Flores, desconcertarían a los ciudadanos identificados con la centro- derecha, caudal electoral que podría traspasar hacia otra candidatura.
8) Escasa iniciativa en temas de seguridad ciudadana, pese a que el burgomaestre podría haber apoyado programas, como el de la municipalización de la Policía de Tránsito, la inauguración de centros de conciliación y apoyo al temas jurisdiccional.
9) La ausencia de cuadros destacados en el Serenazgo.
10) La carencia de puentes entre el Concejo y la Iglesia Católica, para juntos apoyar a los albergues infantiles y de ancianos.


Fortalezas.


1. Los programas de recuperación de la ciudad, trazando como meta lograr convertirla en eje turístico.
2. Sus obras, la carencia de denuncias sólidas ensu contra, en temas de irregularidades, derechos humanos.
- Ante los ataques de Gino Costa, Castañeda podría alentar abiertos desencuentros entre el Pastor evangelista y el vicepresidente electo Luis Giampitri sobre la gestión de la Comisión de la Verdad.

-
Promover o resaltar la labor de los hospitales de la solidaridad para la atención física y emocional de loa afectados por la violencia interna.



2. BENEDICTO JIMÉNEZ BACA




a. Fortalezas
1) Capitalizar la capacidad tanto de orientación y manipulación que regista el PAP, valiéndose de operativos sicosociales, como la pena de muerte a violadores, a la que seguirían la lucha contra la corrupción.

2) Proyectar que la confluencia entre la labor del Gobierno Central y el Municipal, contribuirá a solucionar los problemas de la Capital.

3) Las implicancias del mensaje presidencial y el margen de maniobra que tendrá el APRA para su aplicación. La orientación del PAP de utilizar su poder en el Gobierno Central para afianzar posiciones en Lima, donde su apoyo fue decisivo para el triunfo de Alan Garcia.
Al respecto, los puentes con Restauración Nacional y Renovación Nacional de Rafael Rey, le facilitaría a ese Partido, ganar espacios en sectores de derecha.

Tuesday, August 08, 2006

¿Es Sendero un enemigo peligroso? Inteligencia

ESE OCULTO ENEMIGO LLAMADO SENDERO

Por: Raúl González, (senderologo)._ Especial para blog


Desde 1980, Sendero Luminoso logró ubicarse entre los más importantes problemas políticos del país. Desde hace varios años esa situación cambió. La razones y la actual estrategia senderista se explican en el siguiente informe.


EL PROYECTO SENDERO SIGUE VIVO.

Para muchos observadores y analistas el “Tema Sendero” es una asignatura concluida. Para otros, éste se reduce a las columnas armadas existentes en las cuencas cocaleras; razón por la cual no debería de dársele importancia política.
Cuando se aborda este tema, en realidad, hay mucha imprecisión y desconcierto. Para comenzar, unos hablan de violencia política, otros de terrorismo, de conflicto interno, de subversión, de guerra interna y hay hasta quienes hablan de "la guerra civil peruana".


Para entender a Sendero.-

Todos los que opinan al respecto lo hacen utilizando propias y particulares formas de pensar y entender el mundo y la realidad. Pocos toman en cuenta las categorías y los principios elementales del marxismo; opinan en función a lo “que debería ser”, para ellos, el futuro de Sendero; aunque hay quienes conociéndolos, por diferentes motivos, no los toman en cuenta.

Para entender a Sendero hay que partir de los más elementales principios del marxismo y desde allí, hacer cualquier proyección al futuro. En otras palabras, para entender a Sendero, hay que pensar como senderista, hay que ingresar a su lógica, a su racionalidad y no pretender hacerlo desde lo que indica el "sentido común".

En primer lugar, se debe entender que para los marxistas sólo existen dos momentos en la vida o dos etapas previas a la victoria del socialismo: la antesala del comunismo.

El de la “Situación Revolucionaria” que se produce cuando coinciden las llamadas condiciones objetivas (pobreza, miseria, marginación, etc, etc,) y las condiciones subjetivas (la existencia de un partido capaz de liderar la revolución). Cuando eso se produce ellos empuñan las armas y el Estado y sus Fuerzas Policiales y Armadas se convierten en sus enemigos principales.

El otro momento es cuando no se está en una “situación revolucionaria”. En esta etapa todos los grupos marxistas trabajan en una sola dirección: “aglutinar fuerzas”; es decir ganar legitimidad en barrios, sindicatos y gremios; ganar adeptos a los que formarán ideológica y políticamente, y “capturar” la dirección de todas las organizaciones posibles. Sus enemigos principales son todos los partidos políticos que trabajan en la misma dirección, especialmente los de izquierda, porque como dicen los senderistas, “confunden a los sectores populares al utilizar el mismo lenguaje”.
Se entiende que la etapa del "aglutinar fuerzas" es previa a la de la "situación revolucionaria".


El 17 de mayo de 1980, la fecha que Sendero Luminoso decide alzarse en armas en Ayacucho, fue el día que ellos consideraron que en el Perú ocurrían dos cosas. La primera, que existían las llamadas condiciones objetivas para que la revolución se iniciara. La segunda, que ellos eran el partido que lideraría la Revolución Peruana; es decir, el “factor subjetivo” que se encontraba listo.

Luego de ser detenido Abimael Guzmán y casi toda la cúpula senderista, entre 1992 y 1993, esa situación cambia, objetivamente desaparece.
Desde este momento, por eso, cualquier marxista tendría que haber dicho que en el Perú ya no existía una “situación revolucionaria” porque el “factor subjetivo”, el partido, se había quedado sin dirección y sus principales cuadros habían sido detenidos y enviados a prisión.
Y esa es seguramente la conclusión a la que posteriormente llegaron mas de un dirigente de dicha organización y casi la totalidad de los cuadros que habían quedado en libertad porque no habían sido identificados como senderistas.


Esos cuadros, en la actualidad, privilegian, por eso, el trabajo político y sus enemigos principales son todos los que pueden disputarle ese aglutinamiento de fuerzas. En el caso de las universidades o el SUTEP, por ejemplo, sus enemigos principales son los de Patria Roja que son un estorbo en su trabajo por ganar gremios y controlar organizaciones sociales y gremiales.
En tres palabras, desde 1993, cuando es detenida la casi totalidad de su dirigencia, la guerra terminó para Sendero porque dejó de haber en el país una “situación revolucionaria.
Aceptar que no existe una “situación revolucionaria” en el Perú, sin embargo, no fue cosa fácil para los senderistas, especialmente para los que quedaron en libertad porque los manuales del marxismo hablan primero de la etapa de “aglutinamiento de fuerzas” y luego el de la “situación revolucionaria”. Ninguno habla del qué hacer cuando la figura es la inversa; es decir cuando se sale de una “situación revolucionaria” y se tiene que volver a comenzar desde cero.


Senderos distintos.-

Entonces si para muchos senderistas ha sido difícil aceptar que la guerra había concluido, peor lo ha sido para los muchos “analistas” políticos acostumbrados a vivir en lo epidérmico. Ellos creyeron, como lo hicieron también muchos políticos, ingenuamente por cierto, que estaban frente a dos facciones de un movimiento que se desintegraba, en dos “Senderos” distintos.
Lo que no se entendió ni se entiende es que desde 1993 existen tres tipos de “senderistas”. Los que se encuentran en libertad y no están requisitoriados por la policía (con orden de captura); los que se encuentran presos y los que forman parte de las columnas armadas y que no tienen otro camino que continuar en “el monte” porque a ellos sí los busca la policía y les espera un juicio y prisión efectiva.


Todos ellos pueden tener diferencias en lo táctico, lecturas distintas de la coyuntura, pero todos forman parte del “Proyecto Sendero” que no es otro que la revolución, vía la toma del poder mediante la “Violencia Revolucionaria”; es decir la “Guerra Popular”.

Quienes todavía se encuentran alzados en amas en las serranías del país, también son parte de este proyecto pues saben, porque también son marxistas, que sin una “reconstrucción” del partido -que es lo que propone ahora Abimael Guzmán-, no tienen ninguna esperanza de alcanzar éxito alguno porque el Perú ya no vive una “situación revolucionaria”.
Lo que hace Abimael Guzmán entonces es adaptar su organización a lo que hacen los grupos marxistas, leninistas y maoístas cuando no se encuentran en una “situación revolucionaria”. Es decir, convencerlos de la necesidad de reconstruir el partido.


Sendero trabaja, por eso, desde hace varios años, en varios frentes a la vez: en el legal, en el semilegal y en el clandestino. En la actualidad, por eso, los tres “tipos” de “senderistas”, trabajan, desde la ubicación y situación legal en la que se encuentran, en una misma dirección: “reconstruir el partido”. Los dirigentes buscan, además, que el nuevo gobierno los tome en cuenta.

Lo importante, entonces es reconocer que existe un solo proyecto político que es dirigido por Abimael Guzmán y no caer en la confusión de quienes, por ingenuidad o complicidad, afirman que hay facciones y que hay senderistas “pacifistas” y otros más radicales, “más malos”, que son los “guerreristas” pero que no deben ser sobredimensionados porque, “como son pocos” no representan un peligro para la Seguridad Nacional.

Todos ellos comparten una ideología: ¿alguien ha escuchado a algún familiar de un “senderista”, que habla de la “solución política para los problemas derivados de la guerra”, decir que se han convencido que “la violencia revolucionaria” no es el camino para llegar al gobierno? La mayoría de los familiares de los presos, los encarcelados y los que están en el “campo” levantados en armas siguen creyendo que solo por medio de la “lucha armada” se toma el poder. Ellos no han creído ni creen ni creerán en la democracia.

Lo peligroso es creer que los cuadros senderistas presos “ya no piensan en la guerra popular”, que se han “arrepentido” como sostuvo alguna vez un conocido y respetado Obispo peruano. Es probable que haya quienes ya no piensan en la “guerra popular” y que existan quienes se han arrepentido de a verdad, pero con seguridad, no son la mayoría.

Retos en Seguridad para el nuevo Congreso


Las leyes que se quedaron en el tintero

Entrevista a ex Congresista y presidente de la Comisión de Defensa y Orden Interno e Inteligencia

Por. Nancy Miller (Especial para blog)

El caso del perro Lay Fun, que acabó a mordiscos con la vida de un ladrón que ingresó, tras escalar los muros, al local que custodiaba y el actual debate sobre la reimplementación de la pena de muerte en el país, obligan a recordar lo que quedó pendiente del trabajo del Congreso anterior. Pese a que el anterior Congreso de la República legisló en materia de seguridad ciudadana emitiendo una serie de normas destinadas a reforzar la lucha contra la delincuencia ( endurecimiento de penas y precisiones a la figura de la defensa propia entre otras), algunas leyes de singular importancia se quedaron en el tintero.
Este fue el caso- por ejemplo- del proyecto de ley que prohíbe a los policías repartir citaciones judiciales, en el entendido que esta labor distrae a los efectivos de sus verdaderas funciones. Tal norma pasará irremediablemente al archivo en los próximos días pese a que en la actualidad el país atraviesa por un déficit de 40,000 policías.


En la siguiente entrevista el último presidente de la Comisión de Defensa, Orden Interno e Inteligencia del Congreso, Luis Iberico, hace un balance de la labor realizada por ese Poder del Estado durante los últimos cinco años.

¿Qué leyes le faltó aprobar a este Congreso en materia de seguridad ciudadana?

-Se han quedado en el tintero aquella norma por la cual se establecía que en adelante la policía no deberá ser empleada para repartir notificaciones judiciales y para expedir certificados domiciliarios. Creemos que esta labor debe estar a cargo del Poder Judicial y de las municipalidades.

¿Por qué?

-Simplemente porque ocasionan que muchos efectivos asignados a la comisaría se dediquen a estas labores, distrayéndose de esta manera de sus verdaderas funciones que es la lucha contra la delincuencia y por ende el resguardo de la ciudadanía.

¿Qué otra norma ha quedado relegada en este Congreso que ya culmina sus funciones?

-Una por la cual se establecía que el fondo de defensa y seguridad ciudadana pueda ser empleado para hacer compras pagaderas en el mediano y largo plazo.
Esta ley permitía que la Policía Nacional del Perú se pueda endeudar contra el fondo que le significa un egreso permanente e intangible, con lo cual habría podido adquirir el equipamiento que requiere con urgencia.

¿Si se trata de normas tan importantes a que atribuye usted que se hayan quedado en el tintero?

-Básicamente por falta de tiempo, pero recuerde usted que en la comisión también hemos visto otras leyes importantes en materia de seguridad ciudadana y también hemos desarrollado una ardua labor fiscalizadora.
LAS PENAS

¿En materia de sanciones para los delincuentes cómo ha percibido la labor del Congreso?

-Con la Comisión de Justicia hemos tenido una buena empatía para establecer figuras más drásticas en el Código Penal en cuanto a las sanciones se refiere, pero eso si bien es importante jamás va a ser suficiente.

¿Porqué afirma eso?

-Porque la aplicación de sanciones verdaderamente drásticas es responsabilidad de la administración de justicia. Nosotros hemos dado leyes muy severas pero lo que ocurre es que a la hora que los jueces las aplican, suele ocurrir que se utiliza criterios demasiado blandos que terminan garantizando los derechos de los delincuentes.

¿El Congreso ha legislado sobre la figura de la defensa propia?.

-Sí, en ese sentido el Parlamento dio una ley importante por la cual se establece que la equiparidad para defenderse no debe significar emplear las mismas armas que las utilizadas por el delincuente como sucedía antes.

¿Qué significaba eso?

-Por ejemplo si alguien te atacaba con un cuchillo tú debías – para que se cumpla la defensa propia- responderle con esa misma arma. Nosotros hemos establecido que la equiparidad significa admitir que el ciudadano puede defenderse con lo que tiene a la mano cuando es atacado por un delincuente que está atentando contra su integridad física. Me parece que hemos dado una buena ley.

¿El ejercicio de la defensa propia podría implicar para el ciudadano una condena?

-De ninguna manera porque el ciudadano está en todo su derecho de ejercer su legítima defensa.

No obstante el tema de la delincuencia aún no ha sido frenado. ¿Qué propondría usted para garantizar la seguridad de la ciudadanía?.

-No se puede dar una simple receta porque son muchos factores los que influyen en el tema de la seguridad ciudadana, como es el caso de la administración de justicia que en muchas ocasiones, insisito, se ha mostrado muy mano blanda al momento de sancionar a los delincuentes.
Ya hemos visto el caso de personas que han cometido graves delitos que han sido liberados de la noche a la mañana y sabemos de sentencias que se contradicen que con realidad que está viviendo el país.
Por otro lado no contamos con un sistema penitenciario que permita separar a los delincuentes primerizos de los más avezados y que tienen una larga trayectoria. A ello se añade el hecho que dentro de los penales haya mucha libertad.

¿Qué sucede con la PNP?

-Tenemos una evidente escasez de policías, el Perú necesita un mínimo de 120 efectivos pero a la fecha sólo contamos con 90,000, por lo cual es urgente adoptar las correcciones del caso. Además hay un problema de logística, de falta de equipamiento y de presupuesto. Si juntamos todo esto veremos que la situación es alarmante.

Monday, August 07, 2006

ABC para el candidato peruano I


Este el primer artículo de una serie, dedicado a las nociones básicas que debe manejar todo aquel que esté interesado en iniciarse en la política y quienes simplemente deseen aclarar sus propias ideas o busquen ubicarse dentro del espectro político actual en el Perú.

¿Derecha o izquierda? La toma de posición del futuro candidato.

Fórmula infalible para perder cualquier proceso electoral en el Perú y Latinoamérica es adscribir abiertamente una posición “de derecha”. Y es que, si bien la enorme mayoría de electores ignora qué significan realmente los términos “izquierda” y “derecha”, vinculan la posición derechista principalmente como “defensora de los ricos y de los poderosos” en contraposición a la izquierda o socialismo, supuestamente, “a favor de los pobres”.

Esta creencia popular ha sido “machacada” a los peruanos en sucesivos procesos electorales por el APRA y los partidos de izquierda, principalmente en las elecciones de 1985, 1990, 2001 y 2006 (el fujimorato –elecciones de 1995 y 2000- tuvo características muy particulares), en las que apristas, izquierdistas, nacionalistas y hasta acciopulistas, se dedicaron a tachar a “la derecha” (PPC, Unidad Nacional), como reaccionarios, defensores de privilegios y adversarios de la justicia social. El propio PPC, AP, Unidad Nacional y partidos liberales rechazan la condición de derechistas para adoptar otras denominaciones menos desprestigiadas, como demócrata cristiano, social cristianos, o “centristas”, a secas.

De tal forma, en el Perú de hoy existe centro, izquierda y extrema izquierda; pero nadie se dice de derecha. “Fácil, entonces colguémosle el mote de candidata de los ricos y de los oligarcas a Lourdes Flores y siempre le ganaremos”, concluyó Alan García y demás compañeros. Y vaya si les dio resultado en 2001 y 2006, toda vez que para el electorado, peor que el candidato de derecha es el derechista disfrazado de centrista, el lobo disfrazado de oveja.

Pero, ¿qué son en verdad la izquierda y derecha?

La distinción entre izquierdas y derechas se aplicó, por primera vez en la Asamblea Constituyente francesa en 1972. El ala izquierda era ocupada por los radicales jacobinos y la derecha por los girondinos, que propugnaban un retorno a la monarquía. La izquierda revolucionaria, identificada bajo la proclama "Libertad, Igualdad y Fraternidad", culminó en un régimen de terror que sólo lograría detener el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte.

I. La izquierda

Con el transcurrir de las décadas, se incorporaron como movimientos “de izquierda” los diferentes socialismos -incluido el marxista-, que bajo las consignas de “igualdad” y “justicia social”, abogaban por un sistema en el que “la plusvalía”, o utilidades netas que obtienen las empresas, pasen directamente a manos de los trabajadores, acabando así con la patronal, clase social conformada por los dueños de los medios de producción.

Los socialismos totalitarios, bajo un régimen de partido único, que controla el aparato productivo, los medios de prensa y el destino que le deparará a cada uno de sus ciudadanos, acabando con las libertades individuales (como el que se practicó en la ex Unión Soviética y la actual Cuba), son el extremo de esta tendencia. Otros modelos socialistas, principalmente europeos (como Suecia o Dinamarca), enfocaron sus esfuerzos hacia los programas sociales hasta satisfacer “gratuitamente” todas las necesidades de salud, educación, ingresos salariales (seguros de desempleo), vivienda, etc. La manera de financiar tan costosos programas sociales es a través de enormes impuestos a la clase empresarial y trabajadora. Con ello la premisa redistributiva se cumple, aunque este modelo se torna imposible en el mundo subdesarrollado (existen, comparativamente, muy pocas empresas a las cuales cobrarles impuestos y reina la economía informal) . Aún así, estos países europeos se ven en enorme desventaja en el mundo globalizado, frente a naciones más competitivas, por los sobrecostos laborales y de operación de negocios, lo que los está llevando a replantear el modelo.

En los últimos años, la izquierda en Latinoamérica y el Perú se ha escindido en dos corrientes fácilmente distinguibles.

1. La izquierda estatista, anti-imperialista y nacionalista. Si bien ha dejado de lado el modelo marxista, sí busca implantar un socialismo sobre la base de un estado grande y que sea dueño de los medios de producción de materias primas, sobre todo energéticas, mineras, etc. Para el efecto, el gobierno utiliza la coacción o la expropiación para hacerse con dichos medios, a la par de implementar programas sociales, como alfabetización y salud, con los recursos que maneje. Maneja un discurso emotivo, en el que contrapone los intereses de Estados Unidos con la propia soberanía y dignidad, alegando que los “yanquis” buscan someterlos, invadirlos y hasta destruirlos. Nos referimos, claro está, a países como Cuba, Venezuela, Bolivia y, sólo hasta cierto punto, Argentina. El nacionalismo de Ollanta Humala, adscribe esta corriente en el Perú, aunque analistas como Aldo Mariátegui, sugieren que esta corriente está más cerca al fascismo, por su carácter, presuntamente, totalitario y patriotero.

2. Por otro lado, tenemos la “nueva izquierda” o Tercera Vía, que ha moderado su discurso hasta ser aceptable por los sectores medios y altos del electorado. Hace sólo unas décadas este modelo hubiese sido considerado, sin miramientos, como de derecha, pues propugna una economía de libre mercado, receptor de inversiones, ofreciendo a cambio estabilidad, respeto a la propiedad, estabilidad jurídica. El estado se reserva un rol regulador y recaudador de impuestos para levantar una sólida infraestructura y dar marcha a importantes programas sociales. ¿Dónde está el izquierdismo entonces?, sobre todo en el énfasis que se le da al discurso populista, “en favor de los pobres” y a que mantiene la propiedad de empresas estratégicas. (este es el modelo que –en mayor o menor medida- se aplica en Chile. En la práctica este discurso populista resulta un lastre pues el estado resulta ineficiente –y sobre todo un pésimo administrador de recursos- para brindar servicios como Educación, Salud o seguridad, a la par de consumir ingentes recursos en “gasto corriente”, con lo que las obras de infraestructura se ven postergadas.

II. La derecha

En el polo opuesto, la derecha ha sido vinculada a toda clase de sistemas de gobierno, monárquicos, conservadores, defensores del orden establecido, cristianos y de todo credo. La derecha ha llegado muchas veces (al igual que la izquierda) a extremos totalitarios, tales como el fascismo y el nazismo, o las dictaduras de derecha que capturaron el poder en Brasil, Argentina y Chile, en los sesenta, setenta y ochenta. Estos regímenes mostraban su desprecio por los derechos humanos de los opositores, a la par de garantizar la estabilidad y el orden para el ejercicio empresarial, nacional y extranjero. A continuación presentamos las corrientes de derecha más representativas en el Perú.


1. Derecha mercantilista. Responde a grupos de poder que incursionan en política para obtener “favores del estado”, como leyes, licitaciones, compras, concesiones, etc., bajo el paraguas de un libre mercado que resulta ficticio. Los sectores de izquierda achacan a toda la derecha este carácter aberrante de hacer política, cuando lo cierto es que los mercantilistas buscan “pactar” con el régimen de turno, cualquiera sea la posición que este tenga.

2. Moderados. También llamados “neoliberales” por los sectores de izquierda. Enfatizan la necesidad de mantener la democracia, una economía sana, la promoción de la actividad exportadora, la privatización o concesión de las empresas públicas y la necesidad de moverse bajo un esquema de libre mercado y de atracción de inversiones. No obstante mantienen un estado regulador y glotón, que requiere ingentes recursos para cumplir (a medias) su función de dar educación, salud, seguridad y otros, descuidando el gasto en infraestructura. Este modelo tiende a la proliferación de normas y leyes que no se cumplen y a requerir siempre más y más recursos, para afrontar sus gastos sin llegar nunca a satisfacerlos. Ante esto, los neoliberales sostienen que “se está en la ruta correcta” y que “es cuestión de tiempo para que el modelo resulte”. Un ejemplo típico de este modelo es el quinquenio presidido por Alejandro Toledo (2001-2006) .

3. Liberales. Son muy pocos en el Perú. Inspirados en economistas de la escuela austriaca, como Ludwig Von Mises, o Friedich Hayeck, sostienen que el estado debe realizar únicamente las actividades inherentes al mismo. Estas son la Defensa Nacional, el Orden Interno, la construcción de infraestructura y garantizar un sólido aparato judicial. Creen que las leyes deben ser pocas, de carácter general y bajo esas reglas la empresa privada es libre para competir y generar riqueza. La clave de este modelo está en la rebaja sustancial de los impuestos (el estado achica su gasto corriente al abandonar actividades que no le son propias, como Educación, Salud) y la eliminación de los derechos y sobrecostos laborales, los que son fijados libremente entre empleadores y empleados. Aseguran que de esta manera se produciría al poco tiempo un shock de inversiones nacionales y extranjeras y las grandes corporaciones pondrían plantas en el Perú, con lo que disminuiría el desempleo, habría prosperidad general y todos podrían pagar por educarse o atenderse. Al ir contracorriente, los liberales son fuertemente satanizados por la izquierda y demás sectores de la derecha. Difícilmente puedan, en el mediano plazo, alcanzar los votos como para llegar a gobernar pues son fácilmente pulverizados por la izquierda al “denunciar” que los liberales desean acabar con la educación gratuita, la atención en salud gratuita, la estabilidad laboral, lo cual es tremendamente impopular en términos de votos.

4. Populismo autoritario. Partidaria del orden y de la “mano dura”, contra quienes atenten contra el mismo, ya sean estos delincuentes comunes, opositores, manifestantes, subversivos, etc. En la actual coyuntura suelen cuidarse de manifestar abiertamente estas ideas y reemplazan las viejas prácticas de los generales de antaño, por distribuir dádivas al electorado en un afán clientelista mientras se utilizan métodos “non sanctos” para mellar a la oposición. En lo económico oscilan entre una política mercantilista o neoliberal con altos índices de corrupción. Los gobiernos de Alberto Fujimori en Perú y de Carlos Menem en Argentina, son los más claros ejemplos de este tipo de gobierno. (Hugo Chávez en Venezuela mantiene un esquema similar, salvo el giro a la izquierda en lo económico).

III. El Centro.

Término tanto o más difuso y ambiguo que los anteriores, pues toda la derecha y gran parte de la izquierda se reclama a sí misma como "centrista". No se contradice con ninguno de los modelos anteriores y constituye más un discurso que un esquema económico en sí mismo. En muchos casos son partidarios del "sí, pero no tanto". Es decir: "Estado sí, pero no tan grande", "privatizaciones sí, pero no siempre", "redistribución sí, pero respetando la propiedad y la estabilidad jurídica", "reformas sí, pero sin exagerar". Es decir son los tibios, los partidarios del justo medio.

… Continuará


Manuel Ramírez

el autor

Friday, August 04, 2006

Entrevista a Aldo Mariátegui


Entrevista inédita del autor al director de Correo, Aldo Mariátegui

Mi tatarabuelo se hubiese revolcado en su tumba por lo que escribía su nieto, José Carlos Mariátegui.


Odiado y vilipendiado por muchos, respetado por otros. Lo cierto es que pocos se resisten a leer las opiniones del director del diario Correo, Aldo Mariátegui, declarado enemigo de “fascistas”, “rojos” y “tibios”, que se niegan a decir las cosas como son. En la siguiente entrevista el liberal nieto del amauta, José Carlos Mariátegui, se revela como un lúcido analista para vaticinar lo que ocurrirá en el próximo quinquenio.


Los atrevidos comentarios que suscribes en tus columnas diarias suelen generar controversia y polémica ¿Cómo defines tu estilo comunicativo?

Cuando empecé a escribir, me inspiré mucho en como lo hacen en España y Argentina, con un estilo mucho más directo que acá. También me gustó el abordaje de Liberación de Hildebrandt; entonces me dije: ¿por qué los liberales no podemos escribir así?, ¿por qué somos las señoritas de la política y la izquierda tiene el lenguaje duro, reivindicativo?, La izquierda ha tenido un lenguaje duro desde los ochenta, siempre pensé que hay que decir las cosas como son y decidí escribir así.

¿A los peruanos nos falta la capacidad de hablar claro y fuerte?

Es algo que ya ha cambiado bastante, en los ochenta los editoriales eran mojigatos, nadie les decía nada a los políticos y al gobierno. Los artículos de opinión eran sosos, muy respetuosos y miedosos. Hasta los análisis de opinión ante desastres como la inflación eran muy ligeros. Es sano entonces ser claros, en los partidos de fútbol serios hay que usar mucha boquilla, en política igual.

Al parecer eres un columnista todo terreno, capaz de escribir de economía, fútbol o política por igual.

Eso es que porque soy columnista y no editorialista, los editoriales clásicos se los dejo al Comercio, pomposos, solemnes, muy bien escritos pero que pontifican. Yo solo quiero escribir lo que me sale y si a otros no les gusta pues que no compren el diario, pueden comprar La República u otros periódicos. Aunque hay un morbo impresionante, hay quienes leen para amargarse, veo un masoquismo de quienes leen para amargarse y ofenderse.

Ahora te ha salido un competidor como César Hildebrandt en La Primera

Hildebrandt siempre ha tenido ese estilo, no es una aparición nueva, pero opino que él es un columnista al igual que yo. La columna es libre, mi estilo tampoco se ciñe al cargo de director, quiero ser libre y franco. Si a alguien le molesta ese es su problema. Un agravante también es el apellido, si me apellidase Gómez o Rojas no habría tanto coro.

Algunos incluso insinúan que tu abuelo -el amauta José Carlos Mariátegui- se revolvería en su tumba si leyera algunas de tus columnas...

(risas) en ese caso el abuelo de mi abuelo también se revolvería por José Carlos, pues él era un liberal. En verdad creo que nada de eso ocurriría pues, por lo que me ha contado mi padre (el librero Sigfrido Mariátegui Chiappe), mi abuelo era un tipo bastante ecléctico y tolerante, además murió en el año treinta, en esa época el comunismo parecía una solución, no existía la CNN y nadie sabía lo que estaba ocurriendo en Rusia. Entonces era muy lógico enamorarse de todos estos ideales, tampoco se había aplicado el comunismo en la cuestión económica y no se había visto lo que después se conoció. Mi abuelo hubiese tenido que ser muy estúpido para seguir siendo comunista hoy en día; en el año treinta era una cosa muy romántica, un país lejano como era Rusia, una revolución que había sacado a un régimen totalmente abominable, como era el de los zares. Algo similar ocurrió durante la revolución francesa, había mucho romanticismo, esto me recuerda la película Reds. Cuando la vi pensé que, al igual que John Reed, él también se sintió muy ilusionado. El no pudo seguir de Roma a Moscú por problemas físicos lo que fue su gran desilusión, pero yo creo que si hubiese conocido Rusia hubiera regresado totalmente descafeinado, como ocurrió con Haya, quien si llegó a conocer el régimen soviético y es ahí que se le va cualquier afinidad con el comunismo.

Hoy se habla de neoliberales, liberales ortodoxos, cuasi liberales. ¿Qué clase de liberalismo adscribes?

Una cosa es ser liberal y otra cosa es ser estúpido, hay cosas que se pueden hacer y otras que no. A veces se hacen caricaturas absurdas como decir que uno no quiere que exista Estado, muchas veces me chantan eso y es estúpido. Lo ideal, claro, es que sea un estado chico y que compita a todo nivel porque la competencia es lo que genera que la oferta mejore y bajen los precios, por ahí si voy, pero creo que deben haber programas sociales, me gusta el programa Juntos, hay cosas que sí debe hacer el estado. Chile ha manejado bastante bien su tema liberal. Hoy día hay un debate entre los liberales similar al que había entre los marxistas hace 40 años, a ver cual es más purista que el otro, para ver quien tenía la antorcha de la evolución más cerca de la mano y se achacaban entre ellos el ser revisionista, moscovita, albanés, etc. Hay que pisar tierra. Estoy de acuerdo con que existan ministerios más chicos y con funciones muy claras. Un ministerio de la mujer o del adolescente es un disparate, una tontería, pero a veces leo que hay que privatizar al ejército, ya son cosas para reírte.

No existen entonces fórmulas para salir adelante...

El problema que hay en nuestra sociedad es que todo el mundo cree que tiene derechos pero nadie tiene deberes, todos pueden protestar pero nadie tiene porque limpiar la calle, hay que respetar la ley, la gente no puede seguir haciendo lo que le da la gana, esto debe acabar, en ese sentido el poder coercitivo del estado debe ir dirigido a hacer respetar la ley y el debido proceso, respetar los fallos y los contratos pero eso no está en la mentalidad de la gente. Es increíble que Javier Diez Canseco salga a decir que no debemos respetar los contratos con las mineras, me gustaría firmar un contrato con él y después no cumplirlo, decirle mira estás ganando más plata como congresista, entonces no te pago. No es así, si no hay confianza es imposible avanzar.

“No es momento de arriesgar"

¿Si nos ponemos en los zapatos de los empresarios, crees que es momento de invertir, de esperar o de huir?

Hay varias variables. Si es exportador tendrá que esperar a que salga el TLC. Si trabaja para el mercado interno debiera esperar a que Alan García no haga barbaridades. Lo que más preocupa es el tema laboral, Alan puede cambiar las reglas laborales, las puede endurecer más, de hecho el gremio empresarial estará esperando un tiempo a ver que sucede. Entiendo que Jaime Zavala es un buen valor en ese sentido para el ministerio de Trabajo, eso puede tranquilizar un poco el tema. En general yo diría que es prudente esperar un poco, sobre todo en el tema laboral, pues no veo que se vengan cambios en lo que son los impuestos o los contratos.

¿Eres optimista o escéptico sobre las posibilidades de Alan de hacer un buen gobierno?

Yo creo que García va a ser, evidentemente, más prudente que la vez pasada, pero debe moverse políticamente muy rápido porque tiene dos elecciones bastante complicadas; sobre todo por el descrédito que tienen los gobiernos regionales y municipios apristas. Su salida será quemar rápido ese mil y pico de millones de soles que tienen las municipalidades del interior, quemar esa plata del ENIN antes de noviembre tranquilizar a la sierra. También va a presionar a las mineras para sacar algo de dinero, él querrá hacer una suerte de blietzkrig (guerra relámpago) para sortear las elecciones que se vienen y tener unos años más tranquilos.

¿Y cuáles son los temas más urgentes que deberá encarar el presidente García?

Al subir con votos prestados, le costará afianzarse políticamente, deberá superar la enorme desconfianza que despierta en muchos, tiene que solucionar el tema de la credibilidad y enfrentar todos los problemas que le va a traer Humala en el sur. No la tendrá fácil.

¿Crees posible que los actores radicales de la política peruana, cocaleros, frentes regionales, humalistas, antimineros puedan tratar de hacer colapsar a Lima y tumbar al nuevo gobierno?

Este escenario es bastante probable si tenemos a un grupo que ha intentado dos asonadas militares, recordemos también que en el sur nació Sendero, hay un antilimeñismo muy fuerte, pero no es sólo el sur, es en realidad toda la sierra. No obstante no veo posibilidades de éxito a iniciativas antilimeñas, esto no es Ecuador ni Bolivia, Lima es demasiado grande, fuerte y con recursos, concentra la modernidad, el poder económico y el aparato militar, sólo controlando Lima se puede tumbar al régimen, por tanto es posible que la sierra genere problemas, un clima de inestabilidad, un verdadero dolor de cabeza pero finalmente Lima aplastaría cualquier iniciativa golpista desde el interior. La papa más caliente es Puno, antes existía el Frenatraca que era un freno hacia un mayor radicalismo, ahora se ha vuelto un "far west", queman alcaldes, discotecas, contrabandean, Puno está fuera de la ley.

¿Y cuáles crees que van a ser los siguientes pasos de Ollanta Humala?

Yo creo que mi ‘engreído’ podría postular en el sur o alguien muy cercano a él en Cusco. Con esto quisiera convertirse en la locomotora que jale a otras regiones y conformar una macroregión sur. Todo esto digitado por Chávez y Evo Morales evidentemente, y digo esto porque Humala no tiene muchas luces, sabe los días de la semana y un poquito más. Su mujer, Nadine Heredia, es muy ambiciosa pero tampoco es muy leída, se ha quedado con Silvio Rodríguez. Son una pareja de voluntaristas, arribistas, trepadores, más no otra cosa.

Una mente maquiavélica diría: “divide y vencerás”.

Eso es un poco lo que ha querido hacer Alan al conversar con Nelson Palomino para desinflar a Humala, el problema es que en estos casos el remedio puede ser mucho peor que la enfermedad, este tipo debería estar en la cárcel, le dieron 10 años y bien dados, lamentablemente lo han soltado.

¿Es la carretera interoceánica la fórmula para llevar desarrollo al sur?

Es fundamental, en Correo se apoyó bastante la carretera, porque donde hay vena hay músculo. Si abres una carretera se crean sinergias colaterales, esto trae progreso, comercio. Tampoco es la bala mágica pero sí será una gran ayuda y puede desinflar un poco las expectativas del sur. Pero cuando hablamos de Humala hay que recordar que no ganó sólo en Ayacucho o Puno sino también en Arequipa, Moquegua, Tacna, en zonas muy importantes y no tan pobres. Hay una revancha ideológica y mucha mala leche. Es un voto por joder en gran medida.

¿Cómo debe afrontar Alan las elecciones regionales y municipales que vienen?

Si yo fuera Alan evitaría presentar candidatos en numerosos lugares, dejaría que Castañeda corra en Lima, Kouri en el Callao, en el sur sí apoyaría a aquellos que puedan frenar a los humanistas, los candidatos apristas están muy débiles. Nos guste o no, los fascistas (humalistas) van a ganar en muchos lugares. Ahora, dejarlos correr libres sería muy peligroso, este esquema de que ganen en todo el sur para luego establecer una macro región podría convertirse en un gran dolor de cabeza, es un peligro latente, ellos apuestan a eso.

Te has referido muchas veces al tema educativo y al poder que ejerce Patria Roja en el magisterio, pero Sendero también tiene con mucha presencia en el Sutep. ¿No es finalmente Patria Roja una barrera para los senderistas?

Sendero es un producto de los maestros, la mayor parte de cuadros eran maestros, pero Patria Roja es casi tan malo como Sendero, no son garantía ni freno de nada. Debemos esperar que Patria Roja pierda en el Colegio de Profesores, luego darle mayor fuerza a los directores, quitaría la estabilidad laboral absoluta a los maestros, quitaría los ascensos por antigüedad, tomaría exámenes todos los años, mejoraría la currícula, utilizaría mucho más el canal siete y establecería una política de largo aliento. Lo malo es que a la hora de la verdad ningún gobierno quiere hacerlo y no creo que el APRA lo haga, no lo veo liderando ninguna revolución. El único que intentó hacer algo en los últimos años fue Lynch, si bien el hombre no tenía muchas luces por lo menos tenía carácter y manejo político, se avanzó con la evaluación, pero luego Toledo quiso evitar más alboroto en las calles y lo sacó para colocar impresentables, como Ayzanoa.

La falta de seguridad y el accionar delictivo es considerado actualmente el problema número 1 en el Peru. ¿Estás de acuerdo con esta premisa?

Si, es un tema muy complicado que se ha desbordado, lamentablemente hay que priorizar lo represivo sobre lo educativo que toma más tiempo. Yo habilitaría el frontón ahorita ya que Lurigancho es una bomba de tiempo, eso va a reventar tal como ocurrió en Brasil. Hay que imitar lo que hizo Elías Larrosa en 1981, el frontón es lo más fácil de fabricar, ahí mandaría los 2 mil fulanos menos peligrosos de Lurigancho, eso ayudaría, habría que darles agua todo el día, mejores condiciones. El tema es que no haya tanta lenidad de los jueces. Luego tenemos que copiar las leyes gringas en lo referente a "three strikes out", o sea tercera que reincides en un delito grave te vas a cadena perpetua. Es desesperante también el tema del delito menor, hay que poner mano muy dura, es un tema que preocupa demasiado a la ciudadanía, hay zonas en los asentamientos en los que asaltan todo el día, los delincuentes están esperando todo el día a sus víctimas, y no hay ley, entonces el linchamiento es lo único que les queda.

¿Crees que la delincuencia tiene que ver directamente con el desempleo y la pobreza?

Si y no. Tiene que ver, la delincuencia en EE.UU bajó mucho en los noventa cuando el desempleo se fue a casi cero, a esos niveles sí se reduce el crimen. Pero es verdad que hay sociedades más ricas y al mismo tiempo más violentas que la peruana, como Venezuela, el mismo Estados Unidos. Chile es un caso peculiar hay una explosión de criminalidad, a pesar de la policía buenísima, las cárceles privadas, recursos, más empleo, pero igual se les ha ido el tema de las manos.




¿Crees que Alan García y Hugo Chávez lleguen a hacer las paces?


Alan tiene esta cosa gaullista, le gustan los viajes, la alfombra roja y la política internacional. El se ha dado cuenta que puede liderar el frente contra Chávez con apoyo de Estados Unidos, pero al haber sido criado con la escopeta de dos cañones, juega a acercarse al mandatario venezolano, pero su negocio es pelearse con él. El único freno a ello es que nuestro segundo destino textil, después de Estados Unidos es Venezuela, hay mucha plata ahí. Lo que sí será una prioridad para el Perú es acercarse a Chile. Entiendo que el canciller, José García Belaunde, está súper enganchado en hacer negociaciones con Chile, soslayar el tema del mar y trabajar muy de la mano con los chilenos.

¿Es realista la meta planteada por García de liderar el Pacífico Sur, por encima de Chile?

Esa es muy bonita frase, pero es una valla muy alta. Chile lleva más de 20 años trabajando seriamente, somos un país más rico pero nuestro nivel cultural y educativo es mucho más bajo, nuestra infraestructura está muy por detrás, con mucho menos capital, eso no se hace de la noche a la mañana, lo que sí es posible es asociarnos con los chilenos, trabajar con ellos más que pasarlos, ni siquiera en 10 años, tal vez en 20 años. Tenemos muchas ventajas como minerales, mejor clima para sembrar, tenemos muchas cosas, pero ellos tienen un capital humano más desarrollado y con mayor presencia en el mercado.


CITAS:

¿Por qué los liberales tendrían que ser ‘las señoritas’ de la Política?

Si me apellidase Gómez o Pérez nadie haría revuelo por lo que escribo.


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